domingo, 2 de octubre de 2016

A Lady...

El pasado no es más que eso, pasado.
Pero Macbet tiene una manera enfermiza de regresar a él como  volver a resguardarse debajo de un árbol que ya no tiene hojas.
El pasado tiene una piel y unos ojos que jamás la volverán a mirar.
"Pero que bonito era cuando me miraban..."
¿Si ven como vuelve sutilmente al pasado?

Vuelve a suicidarte Macbet, hazlo como una vez lo hiciste, como un acto de rebeldía ante tanto asesinato.

domingo, 18 de septiembre de 2016

A mi amigo...

Entre el barro y las estrellas había una complicidad parecida a la que tienen  los árboles y la lluvia.
Pero los ruiditos del tiempo golpearon en las ventanas entre abiertas y se metieron por debajo de las puertas, todo era cuestión de sus malas mañas, las mañas del tiempo, como muchos dicen, son viejas, mas viejas que él mismo.
Ahora nos miro desde lejos conversando entre las calles de los olvidados, pateando las piedritas y mirando la Luna de los locos.
Y por las manías del tiempo, lejos, dispersos.
Y acá entre callecitas de caracoles y corales, de cuatro pasos, ahora solo van dos.

sábado, 3 de septiembre de 2016

La soledad es un enfermo terminal que nunca muere. Entre tanto abre los ojos y despierta de su sueño, luego sigue agónico, impensado, silencioso, impenetrable.

domingo, 21 de agosto de 2016

Tardes tuyas.

Reinventando el dolor me llegó la tarde. Tarde de esas en las que las brisas barren el cielo con sus manos oscuras, y van dejando pedazos de nubes empujadas hacia la roja lámina solar.
Escribiendo un poema con mis ojos me llegó la tarde.
Cuando ya no estás las tardes llegan solas,
sabes?
más bien no sabes cuantas tardes me trajiste.
Cuántos espectros hay ahora en cada camino, cada ventana, en cada media curva de estas calles tan viejas...

sábado, 30 de julio de 2016

Tantos amores, tantos; separados y sintiendo lo mismo. Sin conocerse.
Tantos rostros inexplicados
Tanta soledad
Tantos años y abrazos vacíos que no contenían alma
Cuantas palabras no dichas
Cuantas despedidas
Cuantos párpados cerrándose por última vez

miércoles, 27 de julio de 2016

Al final, en la carretera, llevaba casi todos mis huesos a rastras y ese dolor que se iba convirtiendo en la resignación de la lápida.
Empezó a llover y aquellos árboles que me miraban pasar, eran los árboles más tristes que jamás había visto.
Al final ellos habían ganado.

miércoles, 13 de julio de 2016

Todo ha sido una fantasía, un invento de mi mente para mantenerme distraída de todas las cosas que se venían cayendo sobre mi cabeza.
Sólo existe la suerte, como un relámpago que no a todos nos cae, que la mayoría del tiempo vemos caer sobre otras tantas cosas que no se refieren a nosotros.
Sólo existe el tiempo tallando la piedra del mundo con nuestro olvidó, en un adiós constante, eterno, que al final ni siquiera nombre tendrá .