miércoles, 26 de septiembre de 2018

Mi corazón ya tiene suspiros dentro...

Mi corazón ya tiene suspiros dentro, no me interesan otros asuntos relacionados con el amor. Si acaso una caricia austral, una muerte pequeña, el ocio del cuerpo gastándose en los vicios del ser.
No me estremece ya la luna congelada en el firmamento, eterno ojo de alguna diosa que nos mira desde arriba.
No me estremece esa luna. Puedo jurarlo! más, solo si se contempla bajo el velo de tu recuerdo.
vibra mi piel tatuada. Después de más de dos mil años un verso vuela baja mi piel. Es el verso que escribió Safo, y que yo le dicté desde otro cuerpo, en otros tiempos, cuando aún no recordaba ser yo. Aunque desde entonces ya te estaba escribiendo pedacitos de poemas.

lunes, 9 de abril de 2018

Nadie puede herir a la maga, cuya piel está hecha de la misma piel del universo. Un leve rasguido y un espiral de oscuridad se devorará el mundo. Succionará con su boca inmensa cada ser que logre habitar en el infinito.
Nadie puede ya romper este corazón, pues no se puede matar a alguien que ha dejado de respirar hace muchos años, y cuya vigencia resulta ser un holograma, una programación diabólica que mantienen a fuerzas algunos demonios retorcidos de otros planetas.


lunes, 26 de marzo de 2018

Ya nadie lee los apartes de un beso que aún no he terminado de darte, que parece no tener principio ni fin

jueves, 22 de marzo de 2018

Fue su boca...

Fue su boca un asunto un poco más celestial de lo previsto, fue su cuerpo de humo dándome vueltas,  envolviendome.
Hasta el olvido mismo se inventaba solo en aquella danza de estrellas que brillaban solas en en infierno.
Un abrazo tierno sin miradas, a oscuras los ojos se perdían como sonámbulos. Desconocido el tacto, más no los labios, pues recordaba un beso de hace muchos siglos atrás.

domingo, 11 de febrero de 2018

La poesía, hermoso demonio.

Trataba desesperadamente de escapar de ella, se escondía entre la felicidad momentánea, saturaba su mesa de hojas por revisar. Virtuales mamotretos de obligaciones se agolpaban a diario entre su ventana infernal. La normalidad le mantenía como una droga para olvidarse de todo. Pero el tiempo retrasa lo inevitable, solo lo retrasa. Ayer, como un niño asustado vio con pánico el reflejo de su cara en un espejo roto y quiso gritar, sacó el celular y respondió varios mensajes. De vuelta al espejo un instante después volvió a sentir el dolor, ella llegaba, de abajo hacia arriba como un vidrio cortaba sus entrañas y sacaba el monstruo.

jueves, 25 de enero de 2018

El recuerdo que cae de las nubes

 ¿Qué fue de mi?
Ya me veo en el espejo y a veces  no me reconozco entre tanta simulación
Entre tanto olvido...
No volvió a pensar en mí y me desvanezco, poco a poco
Casi traslucido el cuerpo este que cargo, deja pasar por entre sus huesos el recuerdo que cae de las nubes.