lunes, 29 de febrero de 2016

Algunos sueños.

Soñé que inventabas tu propio mundo, que te quitabas aquel uniforme azul que te hacia ver horriblemente común, que por primera vez vivías y no existías. Soñé que me recordabas con cariño y que por fin habías leído el último libro que te regalé y que habías ido a París a mirar las calles que transitó la Maga y podías ver el río y respirar los aromas que jamás respiraré.
Porque yo de este lado sólo puedo soñar con esos cielos, pero tu, tu puedes volar y surcarlos a tu antojo. Soñé que empezabas a vivir tu nombre y también soñé que leías esto y que de repente sentías ganas de venir a abrazarme.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Fuimos más...

Aunque quisiera volver a saber de ti con todas mis fuerzas sé, de ante mano, que me resultaría imprudente salir a preguntar qué ha sido de tu vida.
No debo, no puedo, no merece nustra historia una intermitencia más.
Los libros que compartimos, las horas que vivimos, el tiempo que matamos en los parques de palomas o en las plazas atestadas de soledades y cervezas, la luna que desde tu ventana vimos madrugar. Todo eso fue real. Te quise, me quisiste, nunca hubo nada " nuestro " sólo el olvido, sujetarlo con fuerza y no lo dejes ir.

lunes, 25 de enero de 2016

Este poema.

De antemano sé que la gente no se enamora con un poema, más si supiera que tú al leerlo quisieras veniar a abrazarme sería más que suficiente para mi.
Yo estoy sola y lo sabes, quizá siempre lo estuve antes de ti. Ahora vienes a arrazar con mis fracasos, a vengarte de mi pasado con todas tus fuerza y me sonríes como queriéndote llevar mis tristezas, como queriendo matar a mis verdugos, a todos mis enemigos. Ah, pero si supiera que apagarás mis años para siempre, que detendrás el tiempo con un "quédate"
No dudaría en convencerme que los poemas sí enamoran, en creer que de repente me caerán peses en la cabeza de una lluvia que llueve en un río mucho más alto que el cielo mismo. Pero no, yo lo sé, lo he sabido siempre. Se que nunca pasarás, que lo más cercano al amor será este poema que cae como un relámpago sobre esta hoja.

Soñé contigo anoche.

Con la boca seca me despierto en la noche, tras un sueño de ojos que veían más allá de la eternidad. En el sueño te revolcabas conmigo en la alegría de una tarde enero, con la brisa fría que se nos enredaba en el pelo y en el alma.
Entre mis brazos cerrados dabas vueltas y vueltas y te reías de cosas más bonitas y más tontas que todos los barcos que cruzaban en forma de nubes por sobre nuestras cabezas.
Hacíamos el amor sobre los pliegues del cielo, inclinándonos siempre al vacío, sin miedo, y me besabas como si no existiera el tiempo
 y caíamos, rodábamos con canciones en la lengua y en una sola dirección
y yo te besé todos las constelaciónes, tus ríos y tus silencios
y tu me besaste la tristeza, dos besitos que cerraron mis ojos y me hicieron despertar.


jueves, 21 de enero de 2016

De mi infancia se repiten ahora...

De mi infancia se repiten ahora, tal vez las trémulas perversiones del ego, la impaciencia y la reproducción infinita de apegos afectivos.
Como cuando en el camino largo de la entrada de la casa esperaba incansablemente todas las tardes la llegada de mi hermano muerto hacia ya buen tiempo. Así tal vez me veas esperando un te quiero, un abrazo, un mensaje de buenas noches.
No te asombres ni te asutes, uno entre tanto crece de cuerpo y adendro aún encierra los vértigos del columpio, aún se lava las manos con tierra.
No trates de comprenderme si a veces no quiero salir con ese vestido de mujer, si en su lugar quiero ponerme un pantaloncito sucio y correr por ahí.
Ven a hacerme compañía. 
Es que no ves que a veces me siento sola?
Es que no ves que a veces sólo quiero llorar porque si, porque no, o porque me haces falta? 



domingo, 17 de enero de 2016

Pensamientos trágicos en una noche fresca.

La vida ha sido como este paisaje que contemplo bajo la luna creciente de enero.
Ha sido un parpadeo, una luz incandescente. Y los recuerdos cruzan como pájaros volando en todas las direcciones.
Quise a muchos.
Muchos me quisieron? Tal vez, tal vez muera y no lo sepa nunca.
El amor de mi vida? La luna asomadita en la noche buscando mis penas.
El dolor de mi vida?
La ausencia en todas las formas de un beso, de un  beso profundo y eterno.
Y dirán tal vez a leer esto: que trágica estas Lady esta noche!
Y yo les respondería:
Un poco, sólo un poco...

domingo, 10 de enero de 2016

Márgenes celestiales.

De esas sonrisas cuyos márgenes coinciden con la eterna contemplación del universo.
Donde todo nace o todo termina, justo ahí en el lugar donde empiezas a reír y yo sólo alcanzo a respirar.